El oficio, no la promesa
Solum no vende tráfico, posicionamiento ni ventas. Vende un sitio construido con precisión.
Solum trabaja entre Buenos Aires y Madrid, con encargos de un lado y del otro del Atlántico. El estudio acepta pocos proyectos a la vez porque el acabado que se busca no se consigue repartiendo la atención.
No hay departamento comercial ni gestor de cuentas. Quien diseña el sitio es quien lo escribe, lo construye y lo entrega.
El estándar es simple y no se negocia: el sitio se entrega terminado, rápido y funcionando en cualquier pantalla, en la fecha acordada.
Solum no vende tráfico, posicionamiento ni ventas. Vende un sitio construido con precisión.
Ninguna marca hereda la retícula de otra. Seis sitios, seis sistemas distintos.
Los archivos se entregan completos. El cliente publica donde quiera, con quien quiera.
Español e inglés escritos, no traducidos. La composición se diseña para aguantar ambos.
Duración mínima de un encargo.
Propuestas visuales completas antes del código.
Buenos Aires y Madrid.
Ningún tema comprado, ningún constructor.